Mi primer día no fue como esperaba. Para empezar, mi despertador no sonó y casi llego tarde al trabajo. Cuando llegué a la constructora, la recepcionista me indicó donde estaba la oficina de mi jefe. Mientras caminaba por el pasillo, las personas que estaban trabajando en el lugar volteaban a mirarme y murmuraban entre ellas, supongo que eso le pasa a todos los nuevos. Al saludar a mi jefe y estrecharle la mano, pude darme cuenta de un cierto rechazo de su parte, no sé bien a que se debió pero me sentí incomodo en ese momento. Es más, encargó a uno de chicos que me explicara que tenía que hacer. Todo iba “bien” hasta que este chico, Lucas, me pregunto si era gay. En ese momento me quede helado, pero le dije con confianza que sí, lo era. Supuse que mi respuesta no le iba a causar problema alguno, pero después de responderle simplemente acentó con la cabeza lentamente y dijo que tenía trabajo pendiente y se fue. Me dejó con la duda. Me llega cuando las personas hacen eso…!
Lunes 17
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